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El proceso de elaboración del vino

By 3 abril, 2021 No Comments

En la elaboración del vino son muy importantes todos y cada uno de los procesos para llevar a cabo la transformación de la uva a vino.

1. Elegir correctamente las variedades de vid

Primero, para plantar la vid, y con el objetivo de elaborar un vino de calidad, se debe pensar las variedades con las cuales se va a trabajar. Lo más idóneo es hacer un análisis de las tierras para poder tener en cuenta las características del suelo donde se plantarán las vides, para así elegir las variedades que se adapten mejor al terreno y al clima de la zona para poder obtener la mayor calidad, tipicidad y características singulares en el vino.

2. Plantación de la vid

Una vez elegidas las variedades, es la hora de preparar el terreno y sembrar. También es muy importante tener en cuenta la formación, la orientación de las platas y otros factores que influirán notablemente en su rendimiento. Estas vides, el primer año van darán una escasa producción, pero lo importante es formar la planta. En el segundo año la vid ya empieza a tener algo más de producción, aunque hay que decir que la calidad de la uva que producirá no es la más optima; en este segundo año acabaremos de formar las vides. En el tercer año la planta ya producirá una uva de calidad y se podrá ver la dirección en la que irá año tras año mejorando hasta llegar a una plena producción y máxima calidad.

3. Análisis de la uva y vendimia

Tras hacer todos los trabajos pertinentes de campo, llega, sobre los meses de agosto septiembre, la temporada de vendimia. Con el objetivo de conseguir un vino de una calidad alta, es muy importante iniciar la vendimia en el momento apropiado, y para ello es necesario analizar periódicamente la maduración de la uva; para esto, nos ayudamos de un refractómetro, el cual nos dirá según el azúcar de la uva, la graduación alcohólica que obtendremos de la fermentación.

En el momento oportuno se inicia la vendimia de la uva. En Blanca Terra recolectamos las uvas manualmente para poder hacer una selección de las mejores uvas y desechar las malas, además de empezar a horas muy tempranas para que la uva no coja temperatura y evitar fermentaciones no deseadas. Tras la recolección llevamos la uva a la bodega para empezar el proceso de vinificación.

4.Proceso de vinificación de la uva

En primer lugar, separamos el raspón de la uva con la ayuda de la despalilladora. Esto lo hacemos tanto para la elaboración de vinos blancos, como la de rosados y tintos. Tras el despalillado, cada tipo de vino iniciará un proceso diferente para su elaboración.

Elaboración de blancos y rosados

Tras el despalillado, para elaborar los vinos blancos y rosados, con el objetivo de mantener la temperatura entre 5º y 10º  centígrados, en Blanca Terra, pasamos la uva por un intercambiador de temperatura para seguidamente prensarla. Nosotros usamos una prensa estanca y que inyecta un gas inerte para que la uva no esté en contacto con el oxígeno, evitando así su oxidación.

El prensado de la uva y obtención del mosto pasa por diferentes ciclos que duran en total unas dos horas. Para que el vino rosado obtenga su color, en Blanca Terra mantenemos las pieles en contacto con el mosto en el momento del prensado para así conseguir un rosado suave con un tono fresa pálido.

Una vez finalizado el prensado, el mosto se envía a los depósitos isotérmicos manteniéndolo a una temperatura de 10º centígrados y se inicia el desfangado. Este proceso consiste en mantener el mosto a una temperatura baja y dejarlo en reposo el tiempo suficiente para que las impurezas y fangos procedentes del campo se decanten al fondo del depósito y poder desecharlas.

Tras esto, se siembran las levaduras en el mosto para se inicie la fermentación y la transformación del azúcar del mosto en alcohol. Este es el momento donde pasamos de tener mosto a vino.

Elaboración de tintos

Para la elaboración de vinos tintos, tras el despalillado, se introduce directamente la uva en los depósitos especiales para la maceración. Los depósitos con los que contamos en Blanca Terra son específicos para la maceración, ya que cuentan con unos pistones neumáticos que ayudan a hacer lo que se denomina pigeage, y que consiste en sumergir las pieles y las pepitas de la uva, las cuales tienden a flotar, con el mosto para homogeneizar la pasta para que él mosto adquiera el color rojizo que deseamos además de los aromas y sabores.

Tras una semana de maceración del mosto en frio, se siembran las levaduras para que empiece la fermentación.

En el momento en el que las pieles y las pepitas dejan de aportar cosas positivas al liquido ya convertido en vino, se procede a vaciar el depósito haciendo un trasiego con el líquido resultante a otro depósito y enviando la pasta a la prensa para su prensado y obtención de todo el vino.

En el caso de los vinos tintos, tras la fermentación alcohólica, se producirá la fermentación maloláctica, donde el ácido málico se convierte en ácido láctico reduciendo así la acidez del vino.

Tras la fermentación, se puede proceder a la crianza de los vinos, más común en vinos tintos, pero que también se puede hacer con los blancos y rosados.

Estas crianzas se suelen hacer en barricas hechas de madera de roble, existiendo también otros materiales para los depósitos de crianza como las ánforas, el cemento natural, etc.

Una vez finalizada la crianza, se procede a la clarificación que consiste en arrastrar hacia el fondo del depósito todas las impurezas que pueda haber en el vino, para finalmente llevar a cabo el filtrado con lo que el vino queda limpio y brillante y listo para se embotellado.